La agencia Reuters informó que China ha reportado 219 casos de fiebre aftosa en ganado vacuno en las provincias de Gansu y de Sinkiang, situadas en el noroeste de su territorio, una zona lindera con Kazajstán, Mongolia y Rusia, entre otros países.
El Ministerio de Agricultura chino comunicó el viernes que afectó a dos establecimientos, con un total de 6.229 bovinos, y que ya ha empezado a tomar medidas para su control, incluyendo el sacrificio de animales.
El virus detectado es de la cepa SAT-1 que es originario de África y que se ha expandido hacia Medio Oriente y Asia. Las vacunas disponibles no dan inmunidad contra esta cepa, pero ya se habrían logrado desarrollar vacunas en un laboratorio especializado.
«El brote actual amenaza una amplia región y la prevención y el control se encuentran bajo una gran presión», afirmó Rosa Wang, analista de Shanghai JC Intelligence Co.


