A través de la Disposición 2/2026, el organismo sanitario autorizó una excepción al baño preventivo para animales estabulados, reforzando las inspecciones oficiales para garantizar el estatus sanitario en exposiciones y remates.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) estableció nuevas condiciones para el movimiento de ovinos puros de pedigrí destinados a exposiciones rurales y remates de reproductores en zonas libres de sarna ovina. La flamante normativa permite que las cabañas registradas soliciten una excepción al tratamiento acaricida obligatorio (baño preventivo), siempre que los ejemplares se encuentren estabulados y aislados del resto de la majada. Para acceder a este beneficio, los establecimientos deben contar con infraestructura adecuada y superar dos inspecciones sanitarias anuales realizadas por veterinarios oficiales o personal acreditado por la COPROSA.

El proceso administrativo exige que el productor solicite la inspección sanitaria predespacho con al menos siete días de antelación al evento. Una vez que los agentes confirman la ausencia de ectoparásitos, se procede a la autorización del Documento de Tránsito electrónico (DT-e). No obstante, el control no termina en el origen: al arribar a la exposición, los animales son sometidos a una nueva revisión oficial. En caso de detectarse cualquier rastro de infestación, se ordena el retorno inmediato de los ovinos a su cabaña de origen y se activan protocolos de desinfección en las instalaciones afectadas.
La normativa también contempla protocolos específicos para los traslados desde zonas endémicas hacia áreas libres. En estos casos, los reproductores deben cumplir un aislamiento cuarentenario de 24 horas en un potrero independiente dentro del predio de destino, seguido de una inspección sanitaria técnica. De igual manera, los animales que participen en eventos en zonas no libres y regresen a sus cabañas deberán cumplir con una inspección de despacho, cuarentena de 24 horas al retornar y una verificación final por personal habilitado. Con esta actualización, el SENASA busca modernizar los requisitos para el sector cabañero sin poner en riesgo la sanidad de las regiones libres de la enfermedad.


