La estimación de área triguera pasó de 6,66 a 6,82 millones de hectárea respecto a las proyecciones de un mes atrás.
El trigo arrancaba esta campaña complicado por los valores del fertilizante, que por el conflicto en Medio Oriente elevaba su precio y sin saber cuales serían sus techos, ni por cuanto tiempo. Por este motivo, apostar por el cereal era una decisión cada vez más arriesgada.
El valor de la urea alcanzó los 1.000 U$S/ha en el momento en que los productores comenzaban a pensar la campaña fina. Hoy, ese precio se acomodó en valores que rondan los de 800 a 850 U$S/t. A este dato positivo, se suman también las mayores expectativas en el precio del trigo debido a problemas climáticos que enfrenta el cereal en países como Estados Unidos, Francia y Australia.
“Hay un mayor entusiasmo que se manifiesta en una leve recuperación de hectareaje, con un recorte en área que ahora pasa de 500.000 (7%) a 350.00 ha. O sea, habría una caída interanual de 4,8% respecto del ciclo pasado que fue récord de siembra. Ahora se espera una mayor aplicación de fertilización que estaría asegurando alcanzar rindes promedios”, señala el reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Con un área de que pasa a estimarse en 6,82 M ha, sería la cuarta mayor siembra triguera de los últimos 17 años y alcanzaría rindes promedio en torno a los 30,5 qq/ha, logrando unas 20 millones de toneladas en esta campaña, que ya lleva un avance de siembra cercano al 35%.


