En 2026, toda esa información, quedará integrada automáticamente dentro del Sistema Integral de Faena, sin la necesidad de duplicar tareas.
Esta actualización dispuesta por el gobierno Nacional responde a un pedido del sector y trae beneficios concretos para la actividad. Por un lado, reduce de forma drástica la carga administrativa: muchas plantas necesitaban destinar personal exclusivamente a completar el libro todos los días. Por otro, elimina un costo innecesario, ya que los libros físicos eran caros y debían renovarse periódicamente.
Pero, sobre todo, permite que la información esté ordenada, sistematizada y en un solo lugar, mejorando la calidad de los datos y simplificando la gestión interna de los establecimientos.


