Resumen Regional
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Rurales

Frigoríficos advirtieron que trabajan a pérdida por la fuerte suba de los costos

La industria frigorífica de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos alertó que los costos energéticos, la presión impositiva, la menor oferta ganadera y los bajos valores de los recuperos deterioraron la rentabilidad del sector.

 

El dirigente sostuvo que el deterioro se produjo en un escenario marcado por una menor oferta de hacienda. Según explicó, la continuidad de la actividad exige revisar cada uno de los componentes que encarecieron la producción y redujeron la competitividad.

 

Entre los principales problemas mencionó los cargos fijos incluidos en las facturas de energía. El aumento del costo de generación provocó que los montos mensuales se duplicaran y, en algunos casos, se triplicaran, con consecuencias directas sobre la liquidez de las empresas, publicó La Voz del Interior.

 

Urcia señaló que Fifra, entidad que agrupa a frigoríficos de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, presentó planteos ante la Secretaría de Energía y Cammesa, pero aseguró que no recibió respuestas.

 

En ese contexto, destacó la decisión de las tres provincias de financiar los cargos correspondientes a junio, julio y agosto en ocho, siete y seis cuotas, respectivamente, con una tasa anual del 15%.

 

“Es una medida que representa un alivio para las empresas y demuestra que existen herramientas para atenuar el impacto de aumentos extraordinarios de costos”, afirmó.

 

El vicepresidente de Fifra también cuestionó las tasas municipales vinculadas con el traslado y la comercialización de alimentos. Como ejemplo, mencionó el cobro aplicado por el ingreso de carne a determinadas jurisdicciones, pese a que —según planteó— no existe una contraprestación efectiva.

 

 

 

Menor faena y disponibilidad de carne

En materia productiva, Urcia indicó que la actividad vacuna atravesó un año contractivo. Proyectó que la cantidad de animales faenados terminará alrededor de un 10% por debajo del registro del año anterior, aunque reconoció una mejora en el peso promedio.

 

“La consecuencia es directa: hay menos carne disponible para el mercado”, explicó. Además, señaló que la actividad quedó lejos de los períodos en los que la faena nacional superó los 14 millones de cabezas.

 

 

En contraste, la producción porcina mantuvo su crecimiento y mostró valores competitivos. Sin embargo, el reciente aumento de la soja y el maíz comenzó a deteriorar la relación entre los ingresos y los costos de las granjas.

 

Urcia agregó que las carnes acumularon cinco meses sin generar presión sobre el índice de precios y que durante los últimos dos meses se observó un leve retroceso en los valores promedio. Consideró que esa tendencia podría repetirse durante septiembre.

 

El costo de la faena

Respecto de la hacienda, explicó que los precios retrocedieron desde el máximo alcanzado en marzo y luego permanecieron prácticamente estancados, mientras la inflación acumulada rondó el 10%. Por ese motivo, afirmó que su valor real se deterioró.

 

El dirigente estimó que podría registrarse una recuperación hacia fin de año, aunque aclaró que eso no implicaría necesariamente regresar a los niveles máximos de marzo.

 

Otro problema fue el bajo valor de los recuperos obtenidos durante la faena. Analistas del sector calcularon un quebranto cercano a los 200 pesos por kilo, una cifra que adquiere un impacto millonario al considerar el volumen mensual procesado por la industria.

 

Urcia advirtió que ese costo debía trasladarse al precio de la carne o ser asumido por quien contratara el servicio de faena. También alertó que, de lo contrario, el quebranto podía derivar en prácticas de evasión comercial, fiscal o laboral.

 

“No se trata solamente de defender una actividad económica: se trata de cuidar la salud de los consumidores, preservar el empleo y construir una industria frigorífica competitiva y sostenible”, concluyó.

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