Por incumplimientos de normas sobre productos antibacterianos, la Unión Europea prohibió el ingreso de carne, animales y subproductos procedentes de Brasil.
La Unión Europea viene endureciendo desde hace tiempo los requisitos sanitarios para acceder a dicho mercado, en especial para los productos de origen agroindustrial, donde el Mercosur es un fuerte jugador.
De hecho, parte del espíritu del acuerdo firmado recientemente entre ambos bloques contempla una reducción de aranceles para el envío de productos de manufactura agroindustrial sudamericanos hacia Europa.
Sin embargo, la Comisión Europea comunicó oficialmente que Brasil, principal productor y exportador de carne a nivel global, no forma parte de los países autorizados a enviar sus productos cárnico o animales para consumo humano por incumplir la normativa sobre el uso de antimicrobianos. Los antimicrobianos son sustancias que inhiben microorganismos como bacterias, virus, hongos y parásitos.
“La Comisión confirma que Brasil no está incluido en la lista, lo que significa que ya no podrá exportar a la UE productos (tanto animales vivos destinados a la producción de alimentos como productos derivados), como ganado vacuno, caballos, aves de corral, huevos, productos de acuicultura, miel y tripas, a partir del 3 de septiembre”, declaró a la agencia de noticias Lusa la portavoz de la Comisión Europea responsable de Salud, Eva Hrncirova.
Para retomar la lista, “Brasil debe garantizar el cumplimiento de los requisitos de la Unión en cuanto al uso de antimicrobianos durante todo el ciclo de vida de los animales de los que proceden los productos exportados”, declaró el portavoz. Según la agencia, el país no ha ofrecido garantías respecto a la no utilización de estos productos en la ganadería.
“Una vez demostrado el cumplimiento, la UE podrá autorizar o reanudar las exportaciones”, aclaró la funcionaria europea.
Según consignó la periodista Beatriz Gunther en Canal Rural, periódico digital del vecino país, la medida sorprendió al sector exportador brasileño.
Si bien la carne de res es el producto de mayor valor comercial, la exclusión de Brasil de la lista europea no se limita a ese rubro, sino que también alcanza a la carne ave y caballo, a los productos apícolas como la miel y sus derivados, a especies de acuicultura como peces y mariscos criados en cautividad, y a otros productos como huevos e intestinos.
La decisión se produce menos de dos semanas después de que comenzara el 1 de mayo la implementación provisional del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur. Los otros miembros del bloque, Argentina, Paraguay y Uruguay, se mantuvieron en la lista de países autorizados, lo que aisló a Brasil y aumentó la presión sobre el Ministerio de Agricultura y Ganadería.
Resta evaluar ahora como es el desempeño desde ahora de las exportaciones de Brasil hacía Europa, ya que de mantenerse esta restricción, podría suponer una nueva alternativa a los exportadores argentinos, aunque sea temporal, de abastecer la cuota que deje pendiente eventualmente el vecino.
Desde el viejo continente vienen incrementando los requisitos sanitarios respecto a los productos que pueden ingresar o en ese territorio. Los casos más resonantes de estos tiempos incluyen la resolución 1115, que exige que productos como soja, carne, café, cacao, madera, caucho y aceite de palma comercializados en la UE no provengan de tierras deforestadas después del 31 de diciembre de 2020.
También resuena en los sectores exportadores la decisión de la Comisión Europea que volvió a recategorizar al aceite de soja como materia prima de alto riesgo, debido a un cambio indirecto en el uso del suelo (ILUC, por sus siglas en inglés), una categoría que hasta ahora solo alcanzaba al aceite de palma.
En las últimas horas, tomó forma un fundado temor de los exportadores de miel argentinos ante el Reglamento 3190, cuya fecha de inicio es el próximo 20 de julio, que busca prohibir el uso de la sustancia química Bisfenol A (BPA) en materiales que estén en contacto con alimentos, como latas o tambores, por ser considerado dañino para la salud.


