La institución, fundada en 1979, hizo pública la critica situación que transita, derivada de la fuerte caída de sus ingreso económicos.
Por medio de un comunicado, los directivos de la entidad reconocen que «en los últimos tiempos las formas de operar de los actores del mercado agropecuario han variado de manera considerable, lo que ha llevado a afectar significativamente la intervención de la Bolsa de Cereales en la concreción de los contratos del sector».
El comunicado destaca que esa situación derivó en una merma de importancia en los recursos económicos, «con los que la entidad contaba para destinar al cumplimiento de sus fines y llegar a los objetivos que han caracterizado su tradicional y exitosa proyección institucionall».
En esa línea, agregaron que, «desafortunadamente, este nuevo escenario –no imaginado hace algún tiempo- obliga a tomar decisiones difíciles y no deseadas, pero estrictamente necesarias para lograr una restructuración que permita no sólo la subsistencia de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos sino volver luego a la senda de crecimiento que evidencia desde su fundación», resaltan desde la entidad.
La Bolsa de Cereales, y también la Cámara Arbitral, mantienen gran parte de su operatoria basados en los ingresos que les generaba un porcentaje de las operaciones comerciales en cada BOLETO DE COMPRA-VENTA DE CEREALES Y OLEAGINOSOS y los CONTRATOS DE COMPRA-VENTA DE GRANOS “A FIJAR PRECIO”.
A través de normativas de simplificación dictadas entre 2024 y 2025 (como las resoluciones que unificaron registros del agro y eliminaron trámites duplicados), el mercado agropecuario avanzó hacia la libertad de contratación. Esto permitió a las partes realizar operaciones comerciales privadas sin obligación de pagar aranceles institucionales de intermediación, afectando el caudal de registros y los ingresos habituales de estas entidades, que percibían tradicionalmente un arancel o tasa de registro que oscilaba entre el 0,1% y el 0,5% sobre el valor total computable de la operación comercial (cobrado en partes proporcionales a comprador y vendedor).
Continuando con la comunicación oficial de la Bolsa de Cereales, informaron que entre las medidas dispuesta para reducir costos operativos, «se ha concretado la desvinculación por mutuo acuerdo de Manuel Villagra, gerente de la entidad».
Al respecto, el presidente de la institución, Diego Camuñas manifestó que “con gran pesar se llegó a tal determinación conjunta, ya que hay conciencia de la gran tarea que ha desarrollado Manuel Villagra, la que se ha visto cristalizada en una permanente presencia institucional y en la prolijidad del manejo de la asociación”. Villagra cerrará su paso por la entidad, al finalizar septiembre.
La entidad convocó a sus asociados a realizar una asamblea extraordinaria, para lograr la autorización de la venta de todos sus inmuebles, incluida la sede de la entidad en la calle San Martín 553 de la ciudad de Paraná.
La primer convocatoria, prevista para el 5 de octubre, tiene en el orden del día solicitar también, la autorización para la venta de dos campos, propiedad de la Institución, ubicados, uno en Alcaraz Segundo, departamento La Paz, y el otro en el departamento Nogoyá.


